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miércoles, 28 de marzo de 2012

Restaurante "El Molí de l'Escala" (Girona)

RESTAURANTE EL MOLÍ DE L’ESCALA
Camps dels Pilans
Camí de les Corts
17130 L'ESCALA
T. +34 972 77 47 27
F. +34 972 77 47 25

Situado en las afueras de L'Escala se encuentra esta Masía restaurante con dos opciones gastronómicas, una enfocadada a la carne a la brasa y comidas para grupos, y otra más elaborada y de distintos registros. El chef fue stagier en El Bulli en 1997. Al contrario de lo que pide la mayoría, no escogimos el menú degustación, sino que nos decantamos por unos huevos revueltos con trufa de verano (patatas), croquetas de setas, y steak tartar con foie (que estaba increíble) para comenzar, y acabamos con una bullabesa de pescado y marisco de primer nivel. 
Aperitivo de bienvenida
Huevos Revueltos con Trufa de Verano
Steak Tartar con Foie
Croquetas de Setas
La preparación de la Bullabesa de Pescado
Bullabesa de Pescado parte I
Bullabesa de Pescado parte II

Todo estaba riquísimo y bien presentado, pero el precio de algunos platos era bastante elevado. En cuanto a los vinos (según los camareros por cambio de temporada) la carta era algo escasa, habían en ella unas 40 referencias (pocas de la zona), y luego al pedir el vino, resulta que no tenían ninguna de las que solicitamos, por lo que al final el camarero nos ofreció un vino francés (fuera de carta), era un blanco con crianza de la AOC Bergerac, que maridó a la perfección con los platos que pedimos.
Espuma de Crema Catalana
Piña Marinada con Espuma de Coco y Licor de Menta

Para los postres, una espuma de crema catalana, que estaba genial, y piña marinada con espuma de coco y licor de menta. Todo regado con un Gramona Imperial.

Todo estaba muy bueno, pero el precio muy alto.

lunes, 17 de octubre de 2011

Restaurante "Casa Mercè" de Fontdepou (Lleida)

Restaurante "Casa Mercè"
25611 Fontdepou
Tel. 973.292.032





El pasado 12 de Octubre, mi pareja, me preparo una sorpresa, una excursión que le hacía mucha ilusión, me llevo al Congost (Desfiladero) de Mont-rebei, en la provincia de Lérida.
La verdad es que el paisaje es increíble, aunque los que sufrimos de vértigo, lo pasaremos mal. Las fotos espectaculares y la caminata que consta de aproximadamente 1h30 de ir y otra 1h30 de volver. Nosotros empezamos la caminata desde el aparcamiento que hay pasada la población de Alsamora, a la cual accedimos por un camino rural asfaltado que va desde Àger hasta la población de Alsamora.
La ruta fue espectacular, pero lo mejor del día fue el descubrimiento del que para mí ha sido un restaurante con mucho encanto, y al cual seguro que volvemos, el Restaurante “Casa Mercè”.
Situado en la provincia de Lérida, muy cerca de Àger, se encuentra el pequeño pueblo de Fontdepou, al cual subiendo una cuesta por su única y estrecha calle, se encuentra una pequeña iglesia, y justo delante el restaurante. Es importantisimo, reservar telefónicamente antes de ir allí, ya que solo abren el fin de semana y dias festivos.
La decoración es rústica (como toca por estos lares), y tiene capacidad para unas 40 personas. Con una filosofía marcada de productos Km.0 y totalmente ecológicos, la carta, aunque no es muy extensa es variada, y con un plato de pescado, aunque priman las carnes. La carta se cambia cada dos meses, para adaptarse a los productos de temporada.
La carta de vinos tiene unas 40 referencias de las D.O. principales, haciendo un destacado inciso en la D.O. Costers del Segre. Los vinos están conservados perfectamente, en la antigua bodega de la casa.
Aperitivos obsequio de la casa
Para comenzar te sorprenden con unos aperitivos excelentemente preparados y adecuadamente explicados por Juli, el marido de Merçè (que es la cocinera). Los aperitivos constaban de una tostadita de all i oli de membrillo, crema de calabaza ecológica, una tostada con paté casero y unas olivas arbequinas de la zona.
Tostada de foie con mermelada de violetas
Caracoles al horno con all i oli
Como entrantes, nos pedimos una tostada con foie y mermelada de violetas que estaba deliciosa y unos caracoles a la hornada (al horno) con all i oli. Seguimos con un Chuletón de buey y una perdiz “casa Mercè”, que estaba guisada.
Chuletón de buey
Perdiz guisada
Los postres increíbles y de lo mas artesanos, y como había muchas cosas que nos gustaban, nos pedimos un helado artesano de violeta, membrillo artesano con queso de Àger y un pastel casero “casa Mercè” con chocolate fundido.
Membrillo caseo con queso de Àger
Helado artesano de violetas
Pastel casero con chocolate fundido

Como habíamos comido bastante, decidimos pedirnos también un par de sorbetes caseros, uno de menta y uno de limón.
Sorbete casero de menta
Sorbete casero de limón
Todos estos platos lo acompañamos de dos vinos, uno blanco y otro negro. El blanco era el Vinyes Trobades, blanc 2009 y el tinto escogido fue el Saó Expressió.
Blanco Vinyes Trobades
Tinto Saó expressions
Para acabar, nos obsequiaron con una selección de distintos orujos elaborados por ellos mismos que están riquísimos, además de 5 botes de conserva elaborados por ellos mismos, con los cuales espero preparar ricas.
Orujos caseros obsequio de la casa
El trato es muy cercano y amable, y la mayoría de los productos que comíamos provenían de su huerto. Imprescindible su visita, para comprender de primera mano la filosofía del producto de proximidad, y por la alta calidad de la materia prima.
Precio total (2 personas): 124’20€ (2 entrantes, 2 platos principales, 2 botellas de vino, 3 postres, 2 sorbetes y café). Sólo el vino ya eran 35€.
Espero que os animéis a probar este restaurante con encanto y que disfrutéis de sus platos y del trato tan cercano que te prestan Juli y Mercè

lunes, 30 de mayo de 2011

El Bulli


Hola, vivimos la leyenda!! Conseguí aún no se cómo, una mesa en el Bulli. Llevaba años intentándolo, pero esta vez ha habido suerte. La reserva era para las 8 de la tarde, y a las 7 y media nos abrieron las puertas. Había gente que venía de Estados Unidos solo para cenar allí, ya que también les costó poder reservar. Había gente de todo tipo (pijos, familias enteras adineradas y gente que ya había venido más de 20 veces).
Lo primero que hacen es darte la bienvenida y enseñarte la cocina, presentándote personalmente a Ferrán Adrià, incluso la persona que nos guiaba se memorizó mi nombre y me presentó a Ferrán como David Vela (todo un lujo). Después te acompañan a la mesa.

Como veréis y seguramente ya sabíais, el Bulli en cuanto a decoración, es más bien clásica, pero con detalles de un restaurante de primer nivel (mantelería, cubertería de plata y diseño, copas Riedel, platos de diseño vanguardista, etc.). Y el tamaño, por desgracia, es bastante reducido, unos 50 comensales.

Lo mejor, es la legión de camareros que te atienden, lo primero que hicieron fue confirmar que no teníamos alergias a ningún alimento, cosa que por mail ya nos preguntaron, y también querían saber si había alguna comida en especial que no nos gustara, es decir, el menú degustación se podía adaptar a tu gusto. El personal no fue para nada estirado, era gente de un montón de países, que incluso algunos pagaban por trabajar allí, no había ningún camarero antipático ni estirado, era gente muy llana y humilde, algo que en un restaurante que ha sido 5 años seguidos el mejor del mundo, pues es de alabar.
Empezamos con los platos:
Los cócteles de bienvenida (cada 2 o 3 minutos traían un plato)
1- Fresa con Campari (se comía en dos bocados), de este plato no hay foto, ya que sirviendo fueron muy rápidos.
2- Flauta de Mojito y manzana (en la foto está ya mordisqueada, no lo pude resistir). La textura y sabor eran impresionantes.

3- Almendra-fizz con amarena-LYO (era una espuma con vodka, Amareto, soda y leche de almendra, con una cereza liofilizada (por congelación extraen el agua de la cereza))

Los primeros:
4- Empanadillas de alga nori (con la que se hace el sushi) con base de sésamo y cítricos (se comía en dos bocados).

5- Porra liquida de avellana

6- Doritos de maíz (por supuesto hechos por ellos)

7- Raviolis de pistachos

8- Avellanas con frambuesa

9- Porras de queso parmesano (riquísimas)

10- Chip de aceite de oliva (de lo mejor)

11- Granizado de Bloody-Mary (solo se comía lo de arriba)

12- Corteza de bacalao con espuma de miel

13- Tortillita de camarones

14- Langostino hervido

15- Gamba con dos cocciones, la cuchara es el concentrado de la cabeza de la gamba, que se bebía primero, y de la gamba se comían hasta las patas. Otro de los mejores para mí.

Los Segundos (eran las 20:40, y ya llevábamos 15 platos, la sincronización en el servicio era perfecta, porque aunque parezca que iban demasiado rápido, el tiempo era el ideal entre plato y plato)
16- Pechugas de Codornices con escabeche de zanahoria y diferentes especies

17- Cardamomo tostado (este plato no se comía, solo se debía oler al comer los siguientes platos)

18- Canapé de tordo (un pájaro)

19- Costillitas de tordo

Durante estos platos, bebimos dos vinos blancos (más fáciles de maridar con tanta variedad de sabores). El primero era un Riesling de Alsacia (Les Elements 2008), que me decepcionó bastante, ya que buscaba un vino con mas textura y aroma. El segundo era un Côtes-du-Rhône, con viognier, Marsanne, Clairette y Bourbolenc (Coudolet 2005), este si alcanzó mis expectativas, ya que se mostraba más graso y maduro que el anterior.
Seguimos con el espectáculo! aquí el servicio de platos ya se ralentizaba algo más, premeditadamente por supuesto, ya que superábamos los 20 platos.
20- Cappuccino de caza (era una espuma con sabor a carne de caza).

21- Tratar de tomate, (con escamas de hielo encima)

22- Tiramisú japonés de diferentes texturas

23- Cerillas de wasabi con Soja

24- Crema de caviar, con caviar y caviar de avellanas. (Teníamos que adivinar, cual era cual y no era tan fácil)

25- "drap" de Tartufo (Trufa), se debía de oler y luego comer, junto con el siguiente plato.

26- Blinis de queso Saint Felicien, donde pusimos la trufa del plato nº25

27- "macaron" de parmesano

28- Llangueta templada (es parecido al chanquete), nos las templaron "in situ".

29- Angulas (que no las "gulas" del norte) al vapor (no las había probado nunca, y están de muerte).

30- Almeja negra, junto con su agua (se bebe primero su jugo, y luego se come la almeja)

31- Lulo (fruta sudamericana) con "ceviche" (es un cocido) con molusco y un majado de cilantro

32- Taco de Oaxaca, con aguacate y cilantro

33- Gazpacho y ajo blanco. La parte del centro era el gazpacho, lo que hacen es congelarlo, y al descongelarlo lo decantan, para separar la parte sólida y líquida del mismo, y así se quedan con la parte sin color y con todo el sabor, que vuelven a congelar. De los platos que más nos gustaron.

34- Papillote de endivia al 50%, con nueces tiernas y caviar de aceite de oliva.

35- Ostra con Becada (pájaro)

36- Becada con Ostra, lo mismo pero al revés

37- Rissotto de moras con salsa de liebre.

38- Ravioli de liebre con su boloñesa y su sangre. Nos sirvieron el plato que veis en la fotografía, y luego nos sirvieron una copa en la que nos decían que estaba la sangre de la liebre. Pero realmente era una reducción de remolacha, con alguna hortaliza más.

Y comenzamos con los postres....
39- Fresas calientes con consomé de liebre

40- Castañas miméticas (lo parecen pero no lo son)

41- Terrones de azúcar al té y lima, con un dosificador añadíamos aceite de oliva al gusto, a cada uno de los terrones.

42- Nem Floral. Postre riquísimo.

43- Coca de vidre

44- Filipinos rellenos de liquido de coco.

45- "Pets" de fresa y praliné

46- Caja de chocolates, todos artesanos y realizados por ellos, y de un tamaño brutal!

En cuanto a vinos, nos atrevimos con un tinto en los platos finales. Un La Grange des Pères 2001, no le costó mucho abrirse, fue acertada la decisión del Sommelier.
Luego con los postres, bebimos dos rarezas... un Malvasía de Sitges (si, si de Sitges), de limitadísima producción, solo queda un pequeño productor en el hospital de Sant Joan Baptista.
Y el otro es un Pedro Ximénez Noé de González Byass (un vino con más de 30 años de crianza).
Luego acabamos en la terraza (con el frio que hacia), escuchando el romper de las olas del mar, bebiendo Grapa y fumando un Habano Trinidad edición limitada 2010, que estaba riquísimo.
Esperamos haberos dado muchísima envidia, además de daros a conocer el mejor restaurante del mundo. El que muchos critican sin conocerlo, y erróneamente piensan que se quedaran con hambre al comer allí, o que estarán en un ambiente incómodo o demasiado frio y snob. Se equivocan. Ferrán Adrià es un artista, y lo hemos comprobado y El Bulli es un restaurante para vivirlo intensamente, sin complejos y la mente abierta.
Saludos.